
Anoche le pregunté
a la lluvia por ti
y no te recordaba
junto a mí.
Con nadie más
puedo hablar
de este dolor,
porque tú
no existes
en mi mundo,
nadie te conoce,
sólo yo,
sólo yo...
Y no acierto
a vislumbrar
si eres real,
si alguna vez
has estado
o simplemente...
te he soñado.








